martes, 24 de mayo de 2011

LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ - PUERTA DEL SOL


Como ya sabrán, desde el 15 de mayo, cientos de jóvenes han permanecido acampados en la céntrica Puerta del Sol de Madrid. A pesar de que algunos medios, tanto locales como extranjeros, intentaron difundir la información errónea de que se trataba de un grupúsculo de okupas y antisistemas que buscaban la dimisión de Zapatero, la realidad ha sido otra. Chicos y chicas se unieron para protestar y reivindicar la dignidad y la conciencia política social. Desde el comienzo dejaron claro que lo que los impulsó a realizar esta protesta pacífica es su sueño de lograr una sociedad nueva que dé prioridad a la vida por encima de los intereses económicos.

Sus mensajes y aspiraciones se pueden leer en los cientos de pancartas y eslóganes que poco a poco han ido llenando todos los sitios disponibles alrededor de la zona.
Con el paso de los días se fueron uniendo más colectivos y organizando diversos grupos de trabajo. Hoy quiero compartir el manifiesto feminista que ha sido elaborado durante la acampada. Al final pueden ver un vídeo que grabé el viernes 20 de mayo, día en que se suponía que tenían que desalojar la plaza. Como verán por las imágenes, fuimos miles de personas las que nos concentramos allí a pesar de las prohibiciones. Por fortuna el gobierno actuó de manera adecuada y no desalojó la plaza por la fuerza. La policía se abstuvo de cargar contra la marea humana que invadimos Sol porque estos y estas jóvenes lograron no sólo movilizar a gente de su edad, también lograron el apoyo de personas de todas las edades que acudimos en masa a acompañarlos en sus reivindicaciones. Una semana después, las acampadas continúan y se han extendido a numerosas ciudades españolas así como a otros puntos del planeta. Porque como bien dice una de sus pancartas: “Si no nos dejan soñar, no os dejaremos dormir.”

Manifiesto Feminista para la Asamblea Ciudadana de la Puerta del Sol

LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA O NO SERÁ

Estamos en la plaza porque:

Queremos una sociedad en la que el centro seamos las personas y no los mercados. Por eso reivindicamos: servicios públicos gratuitos y vitales como la educación y la salud frente a los recortes sociales y la reforma laboral.

Exigimos el uso de un lenguaje no sexista que nombre a todas las personas y esté libre de homofobia, machismo y  racismo.

Queremos el compromiso de hombres y mujeres para la construcción de una sociedad donde no tenga cabida la violencia machista.

Las personas somos dueñas de nuestro propio cuerpo, por eso somos libres para decidir sobre él, disfrutar y relacionarnos con él y con quien nos dé la gana.

Queremos una sociedad diversa donde se respeten las múltiples formas de vivir el sexo y la sexualidad (lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros, queers...).

Reivindicamos el aborto libre y gratuito.

Es imprescindible incorporar el enfoque feminista en las políticas económicas, en los servicios públicos, en la creación de otro modelo de ciudad y en las políticas ambientales para salir de la crisis.

Exigimos que las Trabajadoras Domésticas o Empleadas del Hogar estemos incluidas en el régimen general de la seguridad social.

Exigimos que la transexualidad no se trate como una enfermedad.

Exigimos papeles para todas y que las mujeres migrantes disfruten de todos los derechos.

LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA, ECOLOGISTA, REPUBLICANA, LAICA Y NO DEL CAPITAL

domingo, 15 de mayo de 2011

MIEDO A VIVIR: MUJERES GOLPEADAS - MARISA HIJAR

Postal del Ayuntamiento de Sevilla - Delegación de la Mujer

A día de hoy llevamos 27 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas en España. ¿Cuántas más deberán morir en manos de sus verdugos hasta que la sociedad se conciencie de este grave problema que nos incumbe a todos y todas? Hoy he elegido colgar un artículo, que escribió una compañera a la que no llegué a conocer – Marisa Hijar, publicado en esa revista pionera llamada Vindicación Feminista allá por el año 1978. Es conmovedor leer los testimonios en primera persona de algunas víctimas del maltrato y si lo he colgado es porque desde esta modesta tribuna me gustaría animar a tantas mujeres, sean del país que sean, que tal vez lean este blog y se identifiquen con lo que estas mujeres expresan, a denunciar. En muchas ciudades del mundo existen grupos feministas que podrán ofrecer apoyo y decirles adónde pueden ir para conseguir ayuda. No tienen que seguir aguantado palizas ni humillaciones, ustedes valen mucho más que esos hombres que se refugian en su prepotencia física. No están solas y el primer paso es que se lo digan a alguien, no encubran a sus maridos. La primera bofetada, el primer insulto, jamás será el único, le seguirán más. No se crean la lágrimas de cocodrilo ni las flores tras la agresión. Háganlo por sus hijos e hijas, ellos y ellas también merecen vivir una vida sin miedo.

Marisa Hijar durante las primeras Jornadas Feministas sobre Sexualidad y Reproducción, organizadas por el Partido Feminista de España en el Colegio de Médicos de Barcelona, 1981.

Miedo a vivir: Mujeres golpeadas

Marisa Hijar


En el noventa por ciento de los casos de separación pedidos por mujeres aparecen los malos tratos ejercidos por el marido contra la esposa. Un número elevado de mujeres que no piden la separación son maltratadas físicamente por sus maridos.

¿Qué conduce a hombres normales, pertenecientes a diferentes estamentos sociales, a pegar a sus mujeres en la vida cotidiana? ¿Por qué mujeres de diferentes estamentos sociales que son apaleadas por sus maridos siguen viviendo con ellos sin presentar demanda de separación? ¿Por qué le pega su marido? ¿Por qué se aguanta usted?

La relación de fuerzas entre hombre y mujer beneficia generalmente al hombre. Cuando los nervios y la ira se apoderan del ser humano, éste tiene ganas de “partirle la cara” a la persona que, directa o indirectamente le ocasiona tales nervios y la ira. A aquella persona que le está “sacando de quicio”. Los niños actúan así muchas veces. Los adultos actuamos así algunas, pero casi siempre dejamos nuestras manos quietas y retenemos como mejor sabemos, o podemos, nuestra ira. El ser humano no anda, de ordinario, por ahí peleándose a bofetadas con su prójimo porque una mínima formación nos hace comprender que ese no es el sistema adecuado de comportarse ni de solucionar nada. Una mínima formación y el saber que si andamos a puñetazo limpio con nuestros congéneres también nos harán a nosotros, cualquier día, una cara nueva. Pero, ¿cuándo la relación de fuerzas está descompensada? ¿Cómo actuaríamos si supiéramos que siempre resultaríamos los vencedores? Entre las razones por las que pegamos a un niño que se ha portado mal, ¿no cuenta la seguridad de que el niño nunca va a devolvernos la bofetada, la agresión física?

El único motivo por el que tantos maridos agreden a sus tantas mujeres es la convicción de que, debido a una relación de fuerzas evidentemente desigual en beneficio del hombre, el esposo jamás recibirá, como respuesta, igual agresión física por parte de su mujer.

Rosario C. 37 años. Catorce de matrimonio. Catorce años de bofetadas, de palizas, de empujones, de golpes.

Nunca hay una causa concreta y cualquier motivo le vale. En general, sí existe una tónica: su mal humor. Mal humor porque perdió por ejemplo, unos papeles importantes. Yo debo encontrar los papeles y cuando la búsqueda se prolonga sin éxito empiezan los gritos, luego los insultos, luego las bofetadas. Deberías verlo fuera de sí. Es un espectáculo monstruoso. Un día saltó, por encima de la cama y cayo sobre mí. Con el puño cerrado me golpeaba por todas partes. Caí al suelo y siguió la lluvia de patadas.

Nunca he presentado una denuncia contra él. Tales agresiones ocurren tres o cuatro veces al año. Son días terribles. En mi interior se mezcla una sensación de cansancio, de asco. Me pega en el cuerpo, pero me duele el alma. Me siento humillada hasta lo más profundo. Pienso qué opinarán mis hijos cuando lo sepan. Ellos también son hombres. ¿pegarán a sus mujeres el día de mañana? No, no me separé de mi marido. En cuanto lo pienso, intento no pensar en ello. Durante los primeros años de matrimonio sí pensaba hacerlo. Ahora ya no. Imagino qué sucedería cuando él se enterara: recibiría la pero paliza de mi vida. No tengo ninguna profesión con la que ganarme un suelo. Sé que él me haría la vida imposible, que me perseguiría sin cesar, que su actitud violenta para conmigo aumentaría. Además, ¿y mis hijos? Me horroriza pensar en lo que verían, oirían, aprenderían junto a mi marido, sin mí. No sólo aguanto por ellos; aguanto porque no sabría qué hacer, a dónde ir. Y porque no tengo ganas de nada. Soy una persona anulada, apática e indiferente. A fuerza de golpes me han quitado energías para vivir, para pensar, para sentir. Todo me da igual...

María T. G. 42 años. Trece de matrimonio


Siempre hay un motivo. Cuando cree que soy superior a él en algo, cuando nota que mis hijos, o amigos, están a mi favor y en su contra. Cuando siente, o cree, que lo han humillado o menospreciado para halagarme a mí.

Empieza a discutir, se va alterando y de pronto me pega una bofetada. Antes de que yo pueda reaccionar me da tres o cuatro patadas, empujones... que más da. Después, por lo general, desparece de casa. Al regresar está tres o cuatro días sin hablarme. Luego, la vida recobra la normalidad. Al principio armaba unas broncas horrorosas. Una vez llamé a mis padres para que vieran cómo me dejó el ojo de un bofetón. Se armaba un gran jaleo pero todo seguía igual... Ahora ya no. No tengo ganas. No voy a separarme de él porque no dispongo de medios económicos ni sociales. Tenemos poco dinero. Aunque con la separación consiguiera que me pasara algo resultaría insuficiente porque su suelo es muy bajo. Y, además, están los hijos. Sé que me los quitaría. Yo ya sólo vivo para ellos. Mi marido no cuenta nada en mi vida, es un ser al que desprecio, con quien debo vivir como los esclavos tenían que vivir con sus amos.

Marta S. 35 años. Diez de matrimonio


Es como si formara parte del folklore familiar. No podría decirte cuántas veces al año ocurre. Va a temporadas. Digo folklore porque más que pegarme me lanza objetos que yo intento, naturalmente, esquivar. Si estamos en la sala, libros; un cuadro, en el pasillo. Si me tiene cerca, empieza a darme golpes en todas partes, pero sobre todo estirones de pelo. Me estira del pelo, me zarandea y me transporta de una habitación a otra. Cuando intento volverme, apenas consigo darle alguna parada y, encima, me sacude más. Mientras, grita, y se origina tal escena que sólo pienso en que se van a enterar los vecinos o se despertarán los niños. Lo pero es cuando ya ha terminado. Cuando, por fin, coge la puerta y se va de casa, o a dormir. Entonces me siento tan sola, tan desgraciada, tan indigna... ¿a quién puedo recurrir? No tengo familia en Barcelona, ni apenas amigas, y a las que tengo no quiero contarles esto. ¿Qué pensarían de mí?

Es el miedo a vivir lo que hace aguantar a esas mujeres paliza tras paliza, día tras día, año tras año. Miedo a vivir, miedo a salir en busca de un trabajo que no se encontrara fácilmente.

No tengo profesión ninguna, ¿cómo me ganaría la vida? Miedo a vivir en un mundo que no las preparó para vivir. Miedo a vivir sin seguridad, sin medios.

No dispongo de medios económicos ni sociales para separarme.

Miedo a encontrarse de pronto suspendida de empleo y sueldo puesto que convirtieron el matrimonio en una verdadera profesión. Ese miedo a vivir mantiene hoy a muchas mujeres atadas a un marido que las maltrata, que las golpea, queles fomenta ese miedo a vivir.

Fuente original: Revista Vindicación Feminista, Nº 19, publicada el 1 de enero de 1978.

martes, 3 de mayo de 2011

RACISMO EN EL COMERCIO SEXUAL - LAURA KEELER & MARJUT JYRKINEN

Como sabemos, y aunque algunos grupos minoritarios lo desmientan, en España el 90% de las mujeres prostituidas son extranjeras. Hoy les dejo un artículo que me parece interesante y que puede servir para que otras personas analicen el tema de la prostitución desde la perspectiva del racismo tan inherente a este comercio. Aunque el artículo habla de la realidad finlandesa, fácilmente podríamos trasladar este contexto a cualquier otro país. Pienso en Australia donde hay mujeres filipinas y tailandesas o en Latinoamérica donde las mujeres de una nación son secuestradas para ejercer la prostitución forzada en países vecinos. Los reclamos publicitarios en cualquier periódico suelen resaltar de dónde proceden las mujeres, haciendo alarde de las “cualidades exóticas” que una u otra raza puede ofrecer en la cama... Y me pregunto si aquellos pequeños grupos que abogan por la legalización de la prostitución lo hacen porque en realidad les importa un comino los que les sucede a estas mujeres. Al fin de cuentas “son las otras”, las indocumentadas, las ciudadanas de segunda clase que sólo se  merecen los peores trabajos...

RACISMO EN EL COMERCIO SEXUAL EN FINLANDIA

Por Laura Keeler y Marjut Jyrkinen


Los hombres en Finlandia, como los de otros países occidentales, pueden ser consumidores de encuentros sensuales “exóticos” tanto en casa como en el extranjero. Mientras que Finlandia tiene una población inmigrante muy pequeña y tiene controles inmigratorios muy fuertes, se sabe que se trafica con mujeres en Finlandia, principalmente de Rusia y de los países bálticos para que ejerzan la prostitución y otras formas de comercio sexual.

Mientras que existe mucha literatura sobre el racismo y cada vez existe más sobre el comercio sexual, existe muy poco sobre la situación en Finlandia que se concentre en el papel que el racismo desempeña en la industria del sexo. En contraste, otras formas de opresión en el comercio sexual, como el sexismo y el clasismo, son temas que frecuentemente son analizados. Seguramente existen muchas razones por las que el racismo recibe menos atención en este contexto, una de las cuales puede ser que sea difícil discernir el papel que desempeña conjuntamente con otros tipos de discriminación y explotación.

El propósito de este artículo es echar un vistazo al racismo en el comercio sexual en Finlandia. Primero miraremos brevemente las teorías del papel del racismo en la pornografía y en el turismo sexual en el Caribe como ejemplos. Luego daremos ejemplos de nuestra investigación en los medios de prensa finlandeses, demostrando cómo las mujeres de diferentes nacionalidades o grupos étnicos que son prostituidas son  presentadas a los posibles clientes, y cómo las mujeres en otros países son presentadas a los posibles turistas del sexo finlandeses.

Lecciones de la pornografía

El análisis feminista y otras investigaciones sobre el racismo en la pornografía nos pueden revelar el papel del racismo en la industria del sexo al descubrir estereotipos sexuales racializados. La pornografía esterotipa sexualmente a las mujeres de color como si fueran sinónimo de carnalidad, un deseo y una lujuria incontrolable, y una bestialidad, y consistentemente muestra a los hombres de color como seres agresivos y machos “super-sexuales” con penes increíblemente grandes (Dworkin, 1979; Forna, 1992; Dines, 1998; Cowen & Campbell, 1994; Mayall & Rushell, 1993; Nelson, 1993). La idea de que las personas de color son más animales está generalizada. Mientras que la mayoría de los estudios se centran en los estereotipos sexuales de la gente de color, Dworkin (1979) ha estudiado cómo se describen a las mujeres y hombres mejicanos en la pornografía: “señoritas de sangre caliente”, y “hombres poderosos que poseen una sexualidad brutal e insensible”. Mayall y Russell por su parte comentan cómo se representan a las mujeres asiáticas, como “dulces y jóvenes flores de loto o objetos de bondage y esclavitud”.

Dworkin mantiene que todo grupo racial que es despreciado ha sido etiquetado como si tuviera una sexualidad animal o bestial – este es el meollo de la ideología racista. Mientras se supone que todas las mujeres comparten la naturaleza sexual de un ser insaciable y sumiso cuya sexualidad se satisface mediante la degradación violenta y dolorosa, las mujeres de color poseen además otros atributos impuestos como consecuencia de su color. El efecto específico del racismo en la pornografía en los Estados Unidos es que el color de la piel de la mujer negra se convierte en su principal atributo sexual. En otras palabras, la piel negra se considera como un órgano sexual y una naturaleza sexual. La postura de Forna es que la pornografía se nutre de y recrea los estereotipos racistas, despectivos y sexualizados de la gente de color, haciendo que penetren en los subconscientes de los consumidores. Parte del aparato de la opresión, “El racismo como el sexismo es sexualizado en la pornografía” (1992).

Mayal y Rushell (1993) notaron que el color de la piel es muy prominente en los materiales que se exhiben en las tiendas de pornografía, y que los títulos pornográficos usualmente indican cuando se trata de personas de color. La gente de color son una “especialidad” en la pornografía, al igual que en las violaciones, el sadomasoquismo y la bestialidad.

Racismo en el turismo sexual en el Caribe

Dos trabajos que estudian el racismo en el comercio sexual son los de Julia O’Connell Davison y otro de Beverly Mullings (2000). A través de su investigación sobre el turismo sexual en Cuba, O’Connell llegó a  la conclusión que las demandas por tener acceso sexual a las mujeres de la isla, son generadas y formadas por ideologías “racializadas”. El turismo sexual es a menudo una forma de satisfacer preferencias sexuales muy particulares, entre las que se encuentran las fantasías sexuales raciales. Mullings por su parte descubrió que los mercados sexuales en el Caribe están divididos según cada fantasía sexual racial.

La ideología racial también permite que el cliente se imagine a las mujeres en la prostitución  como “Otras” y las sitúe fuera de las convenciones que protegen a “sus propias” mujeres o a las “buenas”. Para los turistas del sexo en el Caribe, las mujeres locales personifican la isla misteriosa y natural que está disponible para ser explorada y conquistada. (O’Connell Davison & Sánchez Taylor, 1998, citado en Mullings, 2000). A menudo imaginan a las mujeres occidentales blancas como frías, controladoras y reacias a los papeles patriarcales tradicionales, comparadas con las cálidas mujeres caribeñas que se muestran deseosas de complacer y que no están contaminadas por el ideal de la igualdad de género.

O’Connell Davison afirma que los turistas del sexo blancos se pueden sentir tranquilos por una forma de racismo nativo que corresponde a las variedades occidentales, y por los estereotipos racistas locales (como la “hipersexualidad” atribuida a los negros), a menudo también ratificados por los cubanos de color. El racismo en Cuba asegura que haya más mujeres de color que blancas en la prostitución y que el turista del sexo pueda acceder fácilmente a las “Otras según su raza” sin la desaprobación de una sociedad racista y sin tener que cuestionarse seriamente su propio racismo.

El racismo en los anuncios del comercio sexual en Finlandia

Mari-Elina Laukkanen ha investigado los anuncios en la prensa diaria finlandesa como un foro para el comercio sexual (2000). En su muestra de anuncios de la prostitución, agencias de acompañantes, sex shops y barras, publicaciones pornográficas, y líneas eróticas, encontró alusiones a la procedencia étnica de las mujeres, especialmente en cuanto a las mujeres de Rusia, la región báltica, o del lejano Este Asiático. Los nombres tradicionales como “Tatiana”, y “Nadia de San Petersburgo”, eran empleados como indicadores de nacionalidad, con más frecuencia para las mujeres de Rusia y del Báltico que para otras mujeres, quizás estimulando una imagen de que todas las mujeres de esta zona están en la prostitución. Por otra parte, lo “finlandés” también era una estrategia de márketing (Laukkanen, 2000).

La representación de las mujeres en la prostitución en un periódico finlandés 

Examinamos los anuncios en uno de los periódicos principales con tirada nacional, el Helsingin Sanomat, uno a partir de Mayo del 2001 y otro de enero del 2002, para buscar referencias de la nacionalidad o raza del “producto”. Incluimos sólo aquellos anuncios que claramente especificaban esta característica.

La muestra de 2001 incluía un total de 754 anuncios, aproximadamente 100 anuncios por día. Había 132 anuncios que indicaban la nacionalidad (17% de todos los anuncios en la muestra). La mayoría se referían a tailandesas, seguido por aquellos que contenían referencias a personas de origen finlandés. Encontramos 11 referencias a otras nacionalidades.

En la muestra de 2002, el periódico Helsingin Sanomat publicó 723 anuncios de prostitución. De éstos, 90 aludían a la nacionalidad o raza de la persona (13% de la muestra). Al igual que la primera muestra, la mayoría aludía a tailandesas, seguido por referencias a finlandesas o al estatus “doméstico” o “nativo” de la persona. Había 13 referencias a personas de otras nacionalidades. La mayoría de los anuncios empleaban descripciones tales como “hermosa”, “caliente”, “sexy”, o hacían referencias al color del cabello, pero había pocos anuncios que se refirieran a las mujeres tailandesas como “exóticas”. Los pocos anuncios para “masajistas” varones a menudo indicaban la nacionalidad.

 

La representación de las mujeres en el extranjero para los turistas del sexo

Seleccionamos al azar cuatro revistas finlandesas. La primera revista tenía un artículo sobre los tours sexuales a Riga, Latvia. Contenía muchos consejos prácticos para el turista, precios de hoteles y sitios donde eran fácil encontrar prostitutas (baratas) drogodependientes. La insaciabilidad de las mujeres bálticas se describía como “una clase única en su género”, y de las mujeres de Latvia se decía que eran “generosas según la tradición del Este de Europa y que no eran demasiado tacañas con sus bienes” (Jallu, 2002).

La segunda revista contenía un artículo sobre el turismo sexual en Gran Canarias. Este artículo ofrecía información detallada del tipo de mujeres disponibles y publicitaba la “naturaleza internacional” de las mujeres en la prostitución, señalando su países de origen tales como Colombia, Venezuela y Brasil (Napakymppi, 2001). La tercera revista sugería un crucero titulado “Teta y coño”, que salía de Bristol, Gran Bretaña (Kalu, 2002). No incluía detalles de las mujeres más que las fotos en que todas las mujeres eran blancas.

La cuarta revista presentaba a Borneo como un paraíso sexual. El autor daba detalles de cómo mantener relaciones sexuales sin protección con las prostitutas locales (Kalle, 2002). Este artículo tenía once páginas con muchas fotos de mujeres desnudas con rasgos asiáticos, quienes eran descritas como “Perlas del Lejano Oriente”.

El prejuicio evidente en los anuncios finlandeses

Los anuncios en el Helsingin Sanomat indican la raza y/o la nacionalidad de las mujeres en la prostitución. Los extranjeros son sólo un 2% de la población en Finlandia, mientras que un 11% de los anuncios hacían referencia a la nacionalidad o raza (no-finlandés, no-blanca). Las referencias a las personas tailandesas eran particularmente numerosas, mientras que los tailandeses componen sólo el 1% de los residentes extranjeros.

Además, queda claro que  para algunos clientes del sexo es importante tener una “prostituta doméstica”. Esto también se puede deducir por lo que los anuncios no mencionan. No encontramos referencias que promovieran a las mujeres rusas o de Estonia, aunque el tráfico de las mujeres de esta zona es un problema reconocido en Finlandia, y la población de rusos y de Estonia representan un 34% de la población de extranjeros residentes en Finlandia. El énfasis en lo “finlandés” y la invisibilidad de aquellas personas de origen ruso o báltico puede indicar un prejuicio más reciente en contra de los rusos, o la suposición de que la mayor parte de la prostitución en Finlandia procede de Rusia o los Estados Bálticos, así que cualquier excepción es señalada con el propósito de vender. También es posible que los hombres finlandeses se hayan vuelto recelosos a la hora de comprar mujeres que puedan estar trabajando para los sindicatos del crimen ruso.

También han existido algunas campañas de salud y publicidad en los medios en cuanto a los riesgos de salud que se corren al comprar sexo en las regiones vecinas a Finlandia. Sospechamos que puede haber una idea general entre los consumidores finlandeses de que las mujeres de estas zonas no están “limpias”. El contraste entre el lugar destacado que tienen lo “finlandés” y lo doméstico de nuestra muestra nos hace pensar en el tema del racismo en el contexto del nacionalismo. A menudo el “producto hecho en casa” se entiende como algo de mejor calidad que aquello que se importa del extranjero – incluso cuando se refiere a “productos” como las mujeres en la prostitución.

Como lo indican algunos de estos anuncios, es probable que las mujeres tailandesas sean consideradas como algo “exótico” y por lo tanto deseable. Tal imagen de las mujeres asiáticas era muy evidente en el artículo sobre Borneo. Los artículos sobre viajes en general representan a las mujeres extranjeras como serviciales, insaciables, y una ganga para cualquiera que desee comprar sexo.

Es evidente que existe una gran necesidad de investigar más en la representación de la nacionalidad y etnicidad de las mujeres que se publicita para los clientes del sexo finlandeses. El próximo paso será estudiar los materiales de promoción, ya sea impresos o virtuales, que crean aquellos que venden sexo, y debemos aplicar un análisis feminista a los estereotipos sexuales racializados que se reflejan y se crean a través de ellos.

Laura Keeler (M.A.) es editora del Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud en Helsinki, Finlandia.

Marjut Jyrkinen (M.A. Ciencias Políticas) es asesora en el Programa para la Prevención de la Prostitución y Violencia en contra de las Mujeres, Helsinki, Finlandia.

Traducido por Silvia Cuevas-Morales
Publicado en Poder y Libertad, Nº 34 Monográfico sobre prostitución.
Fuente original: Racism in the sex trade in Finland.  Norwegian and Nordic Gender Equality & Gender Research (NIKK) Magasin #1, 2002: Bodies across borders – prostitution and trafficking in women / Trine Lynggard (ed).

jueves, 7 de abril de 2011

EL INFIERNO DE SER MUJER Y TENER PRECIO - MARIANA CARBAJAL

Cartel del Ayuntamiento de Sevilla

Como bien sabemos, el dramático problema de la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual sigue rampante en casi todas las sociedades. A pesar de que las autoridades y la prensa denuncian esta práctica, y dicen oponerse, algunos periódicos siguen ofreciendo sus páginas para vendernos como cualquier mercancía.
En España, las carreteras están plagadas de burdeles con ventanas “protegidas” por barrotes, donde sabemos que encierran explotan a mujeres de diversas edades y procedencias. En algunas ciudades, como Buenos Aires, los quioscos y las cabinas telefónicas están llenas de papelitos con fotografías y descripciones denigrantes para la mujer, en los que se publicitan avisos de prostitución.

Hoy he decidido reproducir un artículo publicado hace algunos años pero que sigue siendo de actualidad. Tanto aquí como allá, la trata y explotación de mujeres sigue existiendo gracias a la connivencia policial y política. Aunque se implanten “planes de igualdad” y leyes contra la violencia de “género”, jamás lograremos esa ansiada igualdad entre los sexos mientras los gobiernos sigan mirando para otro lado en términos de la prostitución. Ya es hora de que afronten el problema y dejen de ser aliados en los secuestros, venta, y abusos que sufren miles de mujeres y niñas alrededor del mundo. El artículo habla de la triste realidad en Argentina, pero no cabe la menor duda de que lo mismo sucede en muchos países vecinos y en la vieja Europa.

EL INFIERNO DE SER UNA MUJER Y TENER PRECIO
 Por Mariana Carbajal

La trata de mujeres crece en la Argentina de la mano de la “connivencia policial y política” y la “escasez de acciones orientadas a investigar y perseguir este delito”. Esta es una de las conclusiones de un extenso informe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al que accedió Página/12 en forma exclusiva, que revela la trama oculta de las redes de trata con fines de explotación sexual de mujeres y niñas en el país. La investigación constató que este fenómeno “compromete todo el territorio argentino” y que hay personas y organizaciones que “específicamente” se dedican a la venta de mujeres. Por una mujer se paga entre 100 y 5000 pesos (17 y 86 euros), dependiendo de la zona, de la edad y las características de la “mercadería”. La práctica más común de captación es el engaño, pero también está extendido el secuestro, particularmente en el noroeste. Misiones fue identificada como el área principal de reclutamiento. Las provincias de destino son Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. De Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos provienen los proxenetas más importantes que operan en las redes de trata, algunos de los cuales regentean hasta 30 mujeres que alquilan a distintas whiskerías del país y las van rotando. La pesquisa determinó que puede pasar mucho tiempo hasta que una mujer puede liberarse del proxeneta que la explota y “hay casos en que nunca lo logra”.

El “Estudio exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en argentina” es escalofriante. La investigación no apunta a determinar estadísticamente el alcance de este delito en el país, sino a comprender cómo se desarrolla. El informe, de casi doscientas páginas, describe los mecanismos de las redes, cómo opera cada uno de sus eslabones, cuáles son las rutas del tráfico de mujeres y cuál es el perfil de las víctimas. Las prácticas de sometimiento y esclavitud de las mujeres no han cambiado demasiado de las que utilizaba la famosa Zwi Migdal, la red de polacos tratantes que operó en los años '20 en todo el continente y fue la primera asociación de proxenetas de la historia del país.

Para la investigación, que se desarrolló entre marzo y diciembre de 2006, se relevaron 47 causas penales por delitos vinculados a la trata, y se realizaron 55 entrevistas entre funcionarios nacionales y provinciales, del ámbito legislativo y de la Justicia e integrantes de ONG; 30 entrevistas en profundidad a víctimas y tres a tratantes. Los resultados obtenidos se resumen a continuación:
- Hay un predominio de la trata interna, aun cuando fueron identificados casos de trata internacional, sobre todo de mujeres de nacionalidad paraguaya que ingresan por Misiones y Entre Ríos.
- Aunque el estudio no cubrió todo el territorio argentino, el trabajo de campo y el contacto con distintas fuentes de información permitió inferir que “todas las provincias están implicadas”: algunas como puntos de origen, como Misiones y Santa Fe, y otras como puntos de destino, como Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego.
- Se constató que la práctica del secuestro es común para captar mujeres, particularmente desde la provincia de Tucumán hacia La Rioja.
- Las víctimas son mujeres mayores y menores de edad de origen humilde que viven en zonas muy pobres, con precario nivel educativo, que reduce sus posibilidades laborales y un entorno familiar inestable y no contenedor.
- La forma más común mediante la cual logran escapar las mujeres es con la ayuda de algún cliente con el que llegan a establecer una relación de confianza y al cual revelan la realidad de su situación.
- En las investigaciones judiciales aparecen implicados “en forma recurrente funcionarios públicos y políticos”.
- Se observaron “con preocupación” prácticas que van desde “la tolerancia omisiva hasta la activa protección de los tratantes por parte de miembros de fuerzas de seguridad”.
- El análisis de las causas judiciales revela que fiscales y jueces “carecen de conocimientos básicos para el abordaje de estas formas de delincuencia”.
- Otro “déficit” de la resolución de los casos radica en que en las pocas condenas que existen tras extendidas investigaciones, “la comprobación de los hechos se agota en la identificación del regente o dueño del prostíbulo en el mejor de los casos”.
- En la provincia de Buenos Aires, en el marco del relevamiento judicial, se identificaron casos de trata en Avellaneda, Cañuelas, Dolores, José C. Paz, La Plata, Los Polvorines, Luján, Mar del Plata, Necochea-Quequén, Pablo Nogués, Salto, San Miguel y Zárate-Campana.

Reclutadores
La investigación detectó tres tipos de tratantes: reclutadores, proxenetas y regentes de prostíbulos. Para su trabajo recurren a la protección de “funcionarios públicos” y de “miembros de las fuerzas de seguridad”. Pero los tratantes también necesitan de la labor de otros “operadores secundarios”, como empleados de empresas de transporte que garantizan pasajes para el traslado de mujeres o documentación de viaje a disposición, personal de compañías de telefonía celular que proveen líneas “seguras” e individuos encargados de confeccionar documentación falsa para menores y extranjeros.

El estudio de la OIM encontró que “la captación mediante engaño” es la principal forma de reclutamiento de mujeres para su explotación sexual. La provincia de Misiones es el territorio proveedor más importante. Son vendidas a prostíbulos de distintos puntos del país mujeres de las ciudades misioneras de Posadas, Puerto Iguazú, Eldorado, Oberá, El Soberbio, Apóstoles, San Vicente, Campo Grande, Vapiovi, Puerto Rico, San Ignacio y Wanda, entre otras. Las reclutan a través de falsos ofrecimientos de empleo: las propuestas pueden variar desde trabajar en un restaurante, una rotisería o una fábrica, cuidar bebés o ancianos o participar de promociones. Hay reclutadores que trabajan “en relación de dependencia” para los regentes de los prostíbulos y los que lo hacen en forma independiente.

Otra modalidad común, aunque más sofisticada, a través de la cual operan los reclutadores es la realización de un “casting” en un hotel de las zonas de captación de chicas. La convocatoria se hace mediante la publicación de avisos clasificados en un diario o propaganda en alguna radio.

También es frecuente que la actividad de reclutamiento quede en manos de mujeres que ejercen la prostitución en determinados lugares: a veces son obligadas a reclutar a otras mujeres bajo coacción, indica el informe de la OIM. “Los regentes de los prostíbulos amenazan a las mujeres con dañar a su familia en su lugar de origen si no regresan o si lo hacen con menos chicas de las encargadas”, advierte el estudio.

Los investigadores pudieron verificar que en muchos casos los reclutadores actúan en pareja y simulan ser un matrimonio, a veces, incluso, con niños. “De esta manera brindan mayor confianza a las mujeres y sus familias para creer en el ofrecimiento de trabajo como niñera o empleada doméstica y el engaño se vuelve más efectivo, tal como lo confirmaron en entrevistas algunas víctimas”, destaca el informe.

En algunos casos, los reclutadores funcionan como “comisionistas” y tienen contactos con prostíbulos en distintos lugares del país de los que reciben pedidos específicos o a los cuales ofrecen las mujeres que hayan reclutado, señala el estudio. Por cada mujer captada los prostíbulos suelen pagar una comisión que varía entre 100 y 500 pesos (17 y 86 euros), dependiendo de la “calidad” de las mujeres: “cuanto más jóvenes, más costosas”, sostiene la investigación. Se han detectado casos donde específicamente se solicitan mujeres menores de edad con documentos falsos. En otros, les piden que no busquen mujeres mayores de 23 años.

Los comisionistas pueden trabajar con terceros como remiseros, taxistas, vendedores ambulantes o vecinos que “bajan al terreno”: el informe aclara que pueden o no saber el verdadero destino de las mujeres o las condiciones del trato propuesto y cobran un precio estimado de 50 pesos por mujer captada.

Secuestro
La investigación detectó “numerosos casos de víctimas de trata que han sido secuestradas por proxenetas, regentes de prostíbulos o sus empleados, personas y organizaciones que se dedican al rapto de mujeres para su posterior venta a los otros operadores de la red”. El noroeste del país, señala la OIM, muestra “una asombrosa frecuencia” de esta metodología de captación de mujeres. Se trata de una práctica habitual de los proxenetas santafesinos, aunque también se han encontrado casos en Tucumán y Chaco.

El secuestro no se realiza improvisadamente. “En primer lugar, se efectúa un trabajo previo de inteligencia mediante el cual se identifican y “marcan” mujeres que cumplen las exigencias de los circuitos de trata. Posteriormente se monta un operativo tipo comando del que participan un grupo de personas donde las mujeres son interceptadas en la vía pública y forzadas a subir a un automóvil. Inmediatamente son drogadas para evitar que opongan resistencia y son trasladadas a un lugar donde son violadas y golpeadas una y otra vez. De este modo, las mujeres son sometidas y “preparadas para ser explotadas sexualmente”, señala el informe. El caso de Marita Verón, la joven secuestrada el 3 de abril de 2002 en plena calle de San Miguel de Tucumán y posteriormente trasladada a prostíbulos ubicados en La Rioja y otras provincias del país, es un “caso paradigmático” de trata mediante secuestro, puntualiza la OIM.

De acuerdo con el estudio, los casos judicializados analizados muestran que quienes utilizan el secuestro como medio de captación o reclutamiento “gozarían de vínculos directos con autoridades políticas, judiciales y policiales”.

Proxenetas
A diferencia de los regentes de prostíbulos que tienen a su cargo la administración y gestión de estos lugares, los proxenetas obtienen ganancias de la explotación sexual de una o más mujeres de su propiedad que circulan a través de las distintas instancias de la red, pero que no cuentan con establecimientos propios para que estas trabajen. “La explotación puede darse sobre mujeres que previamente ejercían la prostitución o que nunca antes lo habían hecho”, destaca el estudio. El relevamiento de causas judiciales y la entrevista a víctimas de trata reveló que el medio “más clásico” de reclutamiento de los proxenetas es el “enamoramiento”, por ello se los denominan también “maridos”. “Es decir –describe el informe–, simulan una relación sentimental y utiliza la vulnerabilidad que dicha relación genera en las mujeres”. Una de las modalidades constatadas por los investigadores mediante la cual los proxenetas consolidan el vínculo “sentimental” al tiempo que aseguran la coacción sobre sus mujeres es tener con ellas un hijo al que reconocen legalmente. Santa Fe, Mendoza y Entre Ríos han sido identificadas por distintos informantes calificados como las provincias de donde provienen los proxenetas “más importantes que operan en las redes de trata”, revela el informe de la OIM.

Ellos envían a sus mujeres –algunos pueden llegar a tener treinta– bajo el sistema de plazas o alquiler a distintos cabarets y whiskerías en todo el país, especialmente Córdoba, La Pampa, Entre Ríos, Chubut y Santa Cruz, donde son explotadas sexualmente, señala el estudio. Algunas mujeres que pueden generar hasta 1200 pesos por día. Y un proxeneta puede alcanzar una ganancia neta de 13 mil dólares por año por mujer.

“Generalmente pasa mucho tiempo hasta que una mujer logra liberarse del proxeneta que la explota y hay casos en que nunca lo logra”, señala el estudio. Las modalidades detectadas mediante las cuales una mujer puede romper esa relación son: comprar su libertad mediante una suma de dinero, reclutar a otra mujer que pueda ocupar su lugar o ser abandonada por el propio proxeneta cuando la edad, una enfermedad o alguna otra razón le impide producir las ganancias esperadas.

El infierno
La investigación cuenta que las mujeres engañadas o secuestradas que llegan a los locales se reconocen fácilmente porque son “las que lloran”. Si la mujer opone resistencia y se niega a ser explotada sexualmente, el regente o sus empleados ponen en marcha los distintos mecanismos de disciplina. “La mujer es violada y golpeada una y otra vez hasta que asuma su nueva condición y acepte pasar al salón a prostituirse. Asimismo, en estos casos suelen amenazarla con matarla o lastimar o matar a su familia en su lugar de origen”, describe el informe.

En los prostíbulos las mujeres pierden todo contacto con el mundo exterior. “Su circulación se reduce al salón principal del local y las habitaciones donde se efectúan los pases y en las cuales generalmente se encuentran encerradas bajo llave cuando no trabajan”, precisa la investigación de la OIM. Los preservativos que usan y la ropa con la que trabajan, tangas y corpiños, se las cobran: los gastos se anotan en una cuenta en la que ellas siempre terminan debiendo dinero al regente del local. Cuando les permiten efectuar llamadas telefónicas a su familia también lo hacen vigiladas para evitar que revelen su verdadera situación. Se han detectado casos de locales con sofisticados sistemas de vigilancia con circuitos cerrados de televisión con cámaras en todos los espacios del local, vidrios blindados o altos muros alrededor del cabaret o whiskería.

Autora: Mariana Carbajal
Fuente: Página/12 : Sociedad. Martes, 2 de enero de 2007

sábado, 26 de marzo de 2011

LIBERTAD PARA LESLY Y TODAS LAS PRESAS POR ABORTAR

Una amiga mexicana me ha escrito para que firme una petición para salvar, de una pena de 23 años de cárcel, a una joven acusada de abortar.  ¡23 años! ¿En qué mundo vivimos? ¿Cómo puede ser que una joven sea privada de su libertad y dignidad durante 23 años, cuando ni siquiera se ha probado que abortase? Y aunque hubiera abortado, 23 años parece excesivo, nos bastaría con estudiar las penas de cárcel impuestas a hombres por violar y quitar la vida de tantas y tantas mujeres... Una pena excesiva en un país donde cada día mueren mujeres y sus asesinos gozan de la libertad que a esta joven le han arrebatado. 

No lo dejes para mañana, deja tu firma pinchando en este enlace: Tú puedes salvar tu vida.org  Sólo te tomará un segundo.

Para saber más puedes ver este vídeo, en el que el abogado defensor nos habla del caso.


A continuación reproduzco un texto publicado por “Mujeres Sonorenses por el derecho a decidir”. Si quieres mantenerte informada/o de cómo evoluciona este caso, visita su blog en: Por el derecho a decidir - Sonora.blogspot.com

LIBERTAD PARA LESLY Y TODAS LAS PRESAS POR ABORTAR

SEGUIMIENTO A LA ALERTA POR VIOLENCIA Y DISCRIMINACIÓN CONTRA LAS MUJERES EN EL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA
Mexicali, Baja California, México a 15 de marzo de 2011
Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos
Mtra. Meritxell Calderón Vargas

La jueza Raquel Burgoin Lozano titular del juzagdo 4to de lo penal en Mexicalo emitió una sentencia de 23 años en contra de la joven bajacaliforniana por el supuesto delito de homicidio agravado en razón de parentesco, a pesar de ser especialista en Derecho y contar con conocimientos sobre jurisprudencia internacional, negó a la joven el derecho a la vida, el derecho a la integridad física mental y moral, el derecho a la igualdad y a la no discriminación, el derecho a la dignidad y a la protección de su familia y el derecho a la garantía y respeto de sus derechos, entre otros derechos fundamentales violentados.
El Estado de Baja California cuenta con una especial mención internacional desde el Caso Paulina por ser un Estado que viola los derechos de las mujeres, gracias a que en 2002 un grupo de organizaciones de mujeres impulsadas y convocadas por la organización feminista Alaide Foppa presentaron un 8 de marzo de hace 9 años, una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la cual en marzo de 2006, a través de un Acuerdo Amistoso se buscó reparar el daño moral y material cometido en contra de la adolescente.

La joven que está a dos meses de cumplir tres años en prisión injustamente apeló la sentencia de 23 años de prisión el pasado 14 de enero de éste año y su caso está ante el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Baja California. En recientes fechas se dio la audiencia de vista por parte del Tribunal y esperamos la pronta resolución de la apelación.

Con base en el artículo 4to constitucional, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la Convención para Eliminar todas las formas de Discriminación contra la Mujer y su Protocolo Facultativo, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer y la jurisprudencia internacional como el Caso de Alyne da Silva Pimentel llevado ante el Sistema Universal de Derechos Humanos y el Caso Planned
Parenthood vs. el Estado de Alaska, la joven bajacaliforniana a todas luces ha sido víctima de violencia institucional y discriminación por el Poder Judicial del Estado.

En México, la mitad de las constituciones estatales violan el derecho a la igualdad y a la no discriminación al otorgarle un supra valor al derecho a la vida del “producto de la concepción” como lo maneja nuestra propia constitución estatal, paradójicamente, en el mismo artículo que establece las garantías individuales. La joven injustamente sentenciada no es la primera mujer que es penalizada por sufrir un accidente y 14 mujeres esperan sentencia por el mismo
delito en el Estado.

Por lo anterior aseguramos que hay más mujeres presas por vivir un aborto, es por ello que esperamos que el Tribunal Superior del Estado resuelva conforme a derecho y tomando en cuenta los instrumentos internacionales de protección a los derechos humanos de las mujeres liberando a la joven, reparándole el daño moral y material causado a ella y a su familia y emitiendo una disculpa pública por privarla de la libertad injustamente.